Que todo cambia es una verdad irrefutable. Nada tiene la capacidad de permanecer en el mismo estado en el cual se creó. Partiendo de esta afirmación sería más fácil entender que, cuando alguien evoluciona, casi con toda seguridad, también evoluciona todo a su alrededor. Cuando tratamos de ser mejores de lo que somos, todo a nuestro alrededor también se vuelve mejor. Al menos, esta idea está muy extendida por la literatura psicológica. Eres libre de elegir, para tomar tus propias decisiones, aunque solo tú las entiendas.
Aprender algo significa entrar en contacto con un mundo desconocido, en donde las cosas más simples son las más extraordinarias. Atrévete a cambiar. No temas los retos, insiste una y otra vez. Recuerda que sin creer en lo que estás haciendo se puede perder una batalla que ya parecía ganada. No te des por vencido. Acuérdate de saber siempre lo que quieres y empieza de nuevo. El secreto está en no tener miedo a equivocarte. La humildad es también un requisito para aprender. Ten paciencia para encontrar el momento exacto y felicítate por tus propios logros y si esto no fuera suficiente analiza las causas, e inténtalo con más fuerzas. No lo digo yo. Hazlo.