Estamos viviendo una época donde el desaliento y la frustración se apoderan con facilidad de nosotros. La preocupación y la ansiedad nos invade y la desesperación se convierte en nuestra compañera de viaje. Quizás, no podamos cambiar la realidad de las cosas, pero sí podemos cambiar nuestra perspectiva acerca de ellas. Piensa que un remedio útil es trabajar nuestra motivación. Aunque no logres alcanzar tu objetivo, puedes sentirte bien con el simple hecho de haber realizado el esfuerzo. Piensa que con el esfuerzo el éxito es más probable. ¿Qué pasaría, entonces, si al esfuerzo le añades motivación?.